PLAZA ARTESANAL DE SALASACA
Salasaca se
distingue por sus artesanías y el trabajo fecundo de su gente, que pese a la
difícil situación económica que atraviesan, por la falta de salida de sus
productos, mantienen la tradición de ser los mejores tejedores de tapices del
país.
Andrés Masaquiza, 50 años, es uno de los principales artesanos que ha dado esta tierra, cuenta los logros personales que ha tenido en esta noble actividad desde algunos años, pero que desgraciadamente no cuentan con el apoyo o respaldo de los entes gubernamentales.
Señala que la dolarización liquidó las aspiraciones de proyectarse hacia una mayor tecnificación, comercialización y desarrollo de sus productos, por cuanto no se ha mejorado la calidad y más bien las ventas han bajado considerablemente.
Argumenta que la vistosidad y diseños que han logrado en sus tejidos, es parte del trabajo que realizan en los talleres de capacitación que mantienen por iniciativa propia, ya que son conscientes de la necesidad de tecnificarse y mejorar la calidad de sus productos.
Los salasacas aspiran que con el nuevo gobierno se fomente el desarrollo artesanal en el país, toda vez que el negocio ha bajado al igual que la producción de tapices, que ahora requiere de mayor inversión para adquirir la materia prima e insumos.
Aspiran mejorar su producción y abrir mercados internacionales, ya que solo con el mercado nacional no se puede vivir, para ello es necesario incentivar la artesanía con asesoramiento, tecnificación, apoyo económico y centros de capacitación.
Muchos artesanos se fueron
Ante la crisis, muchos artesanos de Salasaca se fueron del país y prefieren hacer música o trabajar en otros países, disminuyendo la mano de obra calificada. De cinco mil artesanos que eran antes, apenas dos mil permanecen en sus lugares de trabajo.
Feria artesanal
Si usted quiere conocer la extensa variedad de productos y artesanías que ofrece Salasaca puede visitar la feria artesanal que permanece abierta al público todos los días. Se ubica en el centro de la parroquia, junto a los correos del lugar.
Los mejores tapices del país
Andrés ofrece al turista nacional y extranjero diversas manufacturas como: tapices, shigras, fajas, sacos, gorras y ponchos de lana, así como una gran variedad de artículos de regalo que son atractivos al cliente.
Lo novedoso de sus tapices es que aplica el diseño del danzante del Corpus Christy y el calendario antiguo, donde se refleja las fases lunares y de los animales, donde se aprecian las cosechas, sembríos y diversos aspectos de la agricultura en el imperio Inca.
El artesano asegura que los famosos tapices que promocionan los otavaleños, son en realidad elaborados por los salasacas, quienes los venden por falta de salida en el mercado nacional.
"La gente piensa que los tapices son de Otavalo, pero no es así, ya que es Salasaca la tierra donde se producen los mejores tapices del país", recalcó Masaquiza, quien promociona toda clase de diseños, paisajes, motivos y colores en cada tapiz que ofrece.
Al ingresar a su negocio se puede apreciar una infinidad de artesanías y productos elaborados a mano. La calidad es inmejorable, no le pide ningún favor a productos importados, ya que cada artículos tiene el toque especial de distinción y calidad de nuestros artesanos.
En cuestión de precios, hay de todo y para todos, por ejemplo un saco de lana cuesta ocho dólares, los tapices a diez, según el tamaño y diseño, también se pueden apreciar batas o salidas de cama que cuestan ocho y 15 dólares, la diferencia es el tejido.
Andrés es casado con Natalia Masaquiza Chango, 43 años, con quien procreó tres hijos, que ahora llevan la tradición y estirpe artesanal por todo el países incluso a nivel internacional.
Andrés Masaquiza, 50 años, es uno de los principales artesanos que ha dado esta tierra, cuenta los logros personales que ha tenido en esta noble actividad desde algunos años, pero que desgraciadamente no cuentan con el apoyo o respaldo de los entes gubernamentales.
Señala que la dolarización liquidó las aspiraciones de proyectarse hacia una mayor tecnificación, comercialización y desarrollo de sus productos, por cuanto no se ha mejorado la calidad y más bien las ventas han bajado considerablemente.
Argumenta que la vistosidad y diseños que han logrado en sus tejidos, es parte del trabajo que realizan en los talleres de capacitación que mantienen por iniciativa propia, ya que son conscientes de la necesidad de tecnificarse y mejorar la calidad de sus productos.
Los salasacas aspiran que con el nuevo gobierno se fomente el desarrollo artesanal en el país, toda vez que el negocio ha bajado al igual que la producción de tapices, que ahora requiere de mayor inversión para adquirir la materia prima e insumos.
Aspiran mejorar su producción y abrir mercados internacionales, ya que solo con el mercado nacional no se puede vivir, para ello es necesario incentivar la artesanía con asesoramiento, tecnificación, apoyo económico y centros de capacitación.
Muchos artesanos se fueron
Ante la crisis, muchos artesanos de Salasaca se fueron del país y prefieren hacer música o trabajar en otros países, disminuyendo la mano de obra calificada. De cinco mil artesanos que eran antes, apenas dos mil permanecen en sus lugares de trabajo.
Feria artesanal
Si usted quiere conocer la extensa variedad de productos y artesanías que ofrece Salasaca puede visitar la feria artesanal que permanece abierta al público todos los días. Se ubica en el centro de la parroquia, junto a los correos del lugar.
Los mejores tapices del país
Andrés ofrece al turista nacional y extranjero diversas manufacturas como: tapices, shigras, fajas, sacos, gorras y ponchos de lana, así como una gran variedad de artículos de regalo que son atractivos al cliente.
Lo novedoso de sus tapices es que aplica el diseño del danzante del Corpus Christy y el calendario antiguo, donde se refleja las fases lunares y de los animales, donde se aprecian las cosechas, sembríos y diversos aspectos de la agricultura en el imperio Inca.
El artesano asegura que los famosos tapices que promocionan los otavaleños, son en realidad elaborados por los salasacas, quienes los venden por falta de salida en el mercado nacional.
"La gente piensa que los tapices son de Otavalo, pero no es así, ya que es Salasaca la tierra donde se producen los mejores tapices del país", recalcó Masaquiza, quien promociona toda clase de diseños, paisajes, motivos y colores en cada tapiz que ofrece.
Al ingresar a su negocio se puede apreciar una infinidad de artesanías y productos elaborados a mano. La calidad es inmejorable, no le pide ningún favor a productos importados, ya que cada artículos tiene el toque especial de distinción y calidad de nuestros artesanos.
En cuestión de precios, hay de todo y para todos, por ejemplo un saco de lana cuesta ocho dólares, los tapices a diez, según el tamaño y diseño, también se pueden apreciar batas o salidas de cama que cuestan ocho y 15 dólares, la diferencia es el tejido.
Andrés es casado con Natalia Masaquiza Chango, 43 años, con quien procreó tres hijos, que ahora llevan la tradición y estirpe artesanal por todo el países incluso a nivel internacional.

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